Instalación de solar térmica: guía paso a paso
La solar térmica aprovecha la radiación del sol para calentar agua sanitaria y puede cubrir entre el 40 y el 70 % de esa demanda anual sin consumir combustible. En esta guía explicamos cómo funciona, qué componentes intervienen, cuáles son las fases de la instalación, qué dice el Código Técnico y qué ayudas públicas puedes solicitar.

Solar térmica frente a fotovoltaica: no es lo mismo
La confusión entre ambas tecnologías es frecuente porque las dos usan paneles en la cubierta. Sin embargo, su funcionamiento y finalidad son completamente distintos:
- Solar térmica: convierte la radiación solar en calor. Ese calor se transfiere a un fluido que calienta el agua del acumulador. Su aplicación principal es el agua caliente sanitaria (ACS) y, en algunos casos, el apoyo a la calefacción por suelo radiante.
- Solar fotovoltaica: convierte la radiación solar en electricidad mediante efecto fotoeléctrico. Esa electricidad puede consumirse en el momento, almacenarse en baterías o verterse a la red. No produce calor directamente.
Si tu prioridad es reducir el gasto en agua caliente, la solar térmica es la opción más directa y económica por metro cuadrado instalado. Si quieres reducir la factura eléctrica general o tienes un sistema de climatización como la aerotermia, la fotovoltaica complementa mejor ese perfil. También es posible combinar ambas, aunque requiere planificar bien el espacio disponible en cubierta.

Componentes de una instalación solar térmica
Una instalación típica para vivienda unifamiliar integra seis elementos principales que trabajan en circuito cerrado. Conocerlos ayuda a entender por qué es necesario el mantenimiento periódico y qué puede fallar si se descuida alguno de ellos.
| Componente | Función | Mantenimiento clave |
|---|---|---|
| Colector solar (panel) | Absorbe la radiación y calienta el fluido caloportador | Limpieza anual; verificar ausencia de fisuras en cubierta |
| Circuito primario | Transporta el fluido caliente desde el colector al intercambiador | Control del nivel de anticongelante; revisión de tuberías y juntas |
| Intercambiador de calor | Transfiere el calor del circuito primario al agua del acumulador | Limpieza interna cada 3-5 años; vigilar pérdida de eficiencia |
| Acumulador (depósito) | Almacena el agua caliente para consumo diferido | Control del ánodo de magnesio; purga anual de sedimentos |
| Bomba de circulación | Impulsa el fluido por el circuito primario | Comprobación de caudal; lubricación o sustitución cada 8-10 años |
| Sistema de apoyo (caldera o termo) | Aporta calor adicional cuando la solar no es suficiente | Revisión según normativa del sistema de apoyo utilizado |
El fluido caloportador: por qué no es agua pura
En Galicia, las temperaturas invernales pueden bajar de cero en zonas del interior. Por eso el circuito primario lleva una mezcla de agua con anticongelante (generalmente propilenglicol) que protege las tuberías y los colectores de la congelación. La concentración correcta debe verificarse cada 2-3 años: un fluido degradado pierde protección y puede corroer el interior del circuito.
Colectores planos frente a tubos de vacío
Los colectores planos son la opción más habitual y económica en viviendas. Los tubos de vacío tienen mayor eficiencia a bajas temperaturas y con radiación difusa (días nublados), lo que puede ser ventajoso en Galicia, aunque su coste inicial es superior. La elección depende del presupuesto, la orientación de la cubierta y el consumo esperado.
Fases de la instalación de solar térmica
Una instalación de solar térmica no es un proyecto de un día. El proceso completo desde el primer contacto hasta la puesta en marcha suele durar entre dos y cuatro semanas, dependiendo de la disponibilidad de materiales y los trámites administrativos necesarios.

- Estudio previo y dimensionado. El instalador analiza la orientación e inclinación de la cubierta, el sombreado potencial (chimeneas, árboles, edificios colindantes), el consumo de agua caliente del hogar y la zona climática. Con esos datos calcula la superficie de colector necesaria y el volumen del acumulador según las pautas del DB HE4 del CTE.
- Proyecto técnico y tramitación. Instalaciones de más de 20 m² de colector o que superen determinadas potencias requieren proyecto técnico firmado por un ingeniero y legalización ante la Consellería de Economía e Industria de la Xunta de Galicia. Para instalaciones menores, la documentación se simplifica pero sigue siendo obligatorio el certificado del instalador.
- Montaje en cubierta. Se instalan los soportes y los colectores, respetando la inclinación óptima (entre 30 y 45 grados en Galicia) y la separación suficiente para evitar sombras entre paneles. La sujeción debe resistir el viento y la nieve sin dañar la impermeabilización de la cubierta.
- Instalación del circuito hidráulico. Se tienden las tuberías del circuito primario con aislamiento térmico para minimizar pérdidas. Se instala la bomba, el vaso de expansión, las válvulas de seguridad y el sistema de control diferencial, que arranca la bomba cuando los colectores están más calientes que el acumulador.
- Integración con el sistema de ACS. El acumulador solar se conecta al circuito de agua caliente de la vivienda, con el sistema de apoyo en serie. La configuración más habitual es que el agua precalentada por la solar pase al calentador convencional (caldera o termo), que solo aporta calor adicional si la temperatura no ha alcanzado el nivel deseado.
- Puesta en marcha y verificación. Se rellena el circuito primario con la mezcla anticongelante a la presión correcta, se purga el aire y se verifica el funcionamiento del control diferencial. El instalador entrega el certificado de instalación y el manual de uso y mantenimiento.
El Código Técnico de la Edificación y la solar térmica
La normativa principal que regula la contribución solar en edificios es el Documento Básico HE4 del Código Técnico de la Edificación (DB HE4), aprobado en el Real Decreto 314/2006 y actualizado en 2019. Su objetivo es garantizar que los edificios nuevos y los que se rehabilitan incorporen una aportación mínima de energía solar para cubrir parte de la demanda de agua caliente.
El DB HE4 del CTE exige que en edificios de nueva construcción y grandes rehabilitaciones con demanda de agua caliente sanitaria, una parte de esa demanda se cubra con energía solar u otras fuentes renovables. El porcentaje mínimo de contribución varía según la zona climática y el consumo estimado, y debe acreditarse con el certificado de eficiencia energética del edificio. Para viviendas unifamiliares existentes, la instalación es voluntaria, pero puede ser un requisito para acceder a determinadas ayudas de rehabilitación.
En la práctica, esto significa que si vas a construir una vivienda nueva o a acometer una rehabilitación energética de cierta entidad, es probable que el proyecto ya contemple la solar térmica o fotovoltaica como parte del cumplimiento normativo. En viviendas existentes, la instalación es siempre una decisión voluntaria orientada al ahorro y la sostenibilidad.

Costes orientativos y ayudas disponibles
El coste de una instalación solar térmica para vivienda unifamiliar depende del número de colectores, la capacidad del acumulador, la complejidad de la instalación hidráulica y si se necesita proyecto técnico. Las siguientes referencias son orientativas: solicita siempre presupuesto personalizado, ya que los precios varían según el acceso a la cubierta, la distancia entre colectores y el acumulador, y los materiales elegidos.
- Instalación básica (2-3 colectores, 200-300 l): rango orientativo entre 3.000 y 6.000 euros, sin ayudas.
- Instalación media (3-5 colectores, 300-500 l): rango orientativo entre 5.000 y 9.000 euros, sin ayudas.
- Instalación con tubos de vacío o mayor capacidad: puede superar los 10.000 euros en viviendas con alto consumo.
Las principales ayudas disponibles a fecha de redacción de este artículo son:
- Plan de Recuperación (PRTR): el Programa de Rehabilitación Energética de Edificios (PREE) puede subvencionar hasta el 40 % de la inversión en instalaciones de energía renovable para producción de calor, incluida la solar térmica. Tramitable a través de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda de la Xunta.
- Programa de incentivos del MITECO: el Ministerio para la Transición Ecológica publica convocatorias periódicas de incentivos para instalaciones de energías renovables en el sector residencial. Consulta la información actualizada en miteco.gob.es.
- Deducción en el IRPF: las obras de mejora energética en vivienda habitual pueden dar derecho a deducciones de hasta el 20 % en la declaración de la renta, sujeto a condiciones y límites anuales. Consulta con tu asesor fiscal.
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) mantiene una base de datos actualizada de herramientas y financiación para energías renovables en el sector residencial.
¿Tiene sentido la solar térmica en Galicia?
La pregunta más frecuente entre los propietarios de viviendas en Galicia es si el clima local, con más días nublados que la media nacional, justifica la inversión. La respuesta es matizada: funciona, pero el rendimiento depende mucho de la ubicación, la orientación y el tipo de colector.
Galicia recibe una irradiación global horizontal media de entre 1.300 y 1.600 kWh/m² al año, según datos del IDAE, inferior a la del sureste peninsular (más de 1.900 kWh/m²) pero suficiente para hacer rentable la instalación. Las zonas de la costa atlántica tienen más días de nubosidad, pero la temperatura media más suave reduce la demanda de agua caliente en verano, compensando en parte.
La inclinación óptima en Galicia oscila entre 35 y 45 grados para maximizar la captación anual, aunque tejados con inclinaciones distintas también pueden ser viables si la orientación es sur o sur-sureste. Una orientación este u oeste implica una pérdida de eficiencia de entre el 10 y el 20 %, que puede ser aceptable según el caso.
Si tu interés es la climatización integral (calefacción y refrigeración además de ACS), la solar térmica no cubre esa necesidad sola. En ese contexto, la aerotermia puede ser una alternativa más completa para el clima gallego, ya que produce calor y frío con una sola instalación y puede combinarse con fotovoltaica para reducir el coste eléctrico.
Por qué necesitas un instalador certificado
La instalación de solar térmica no es una tarea de bricolaje. El trabajo en cubierta implica riesgos de seguridad, y las conexiones al circuito hidráulico y al sistema de ACS deben cumplir el Reglamento de Instalaciones Térmicas en Edificios (RITE) y el Reglamento de Equipos a Presión (REP), además del propio CTE.

Solo un instalador habilitado puede emitir el certificado de instalación necesario para:
- Legalizar la instalación ante el organismo autonómico competente (Xunta de Galicia).
- Acceder a las ayudas del Plan de Recuperación y los programas del MITECO.
- Que la garantía de los equipos sea válida ante el fabricante.
- Cumplir las exigencias de la compañía de seguros del hogar en caso de siniestro.
El mantenimiento también debe realizarse con la periodicidad indicada en el manual del equipo (generalmente revisión anual y revisión completa cada 2-3 años). Un sistema descuidado puede dejar de producir calor de forma silenciosa: los componentes parecen estar en su sitio pero el rendimiento cae hasta el punto de que el sistema de apoyo asume toda la carga, anulando el ahorro.
Si quieres saber más sobre el mantenimiento de los sistemas de producción de calor en general, consulta también nuestra guía sobre cuándo es el mejor momento para el mantenimiento de la calefacción.
En Aligal instalamos sistemas de energías renovables en Vilagarcía y toda la comarca de O Salnés, incluyendo solar térmica. Hacemos el estudio previo, tramitamos la documentación y te acompañamos en la solicitud de ayudas. Si tienes dudas sobre si tu vivienda es apta o quieres comparar opciones, contacta con nosotros sin compromiso.



